viernes, diciembre 19, 2008
El Uruguay de Mujica Presidente
José "Pepe" Mujica cambió la silbatina de las balas "revolucionarias" por una carrera parlamentaria y ministerial cuyo estrellato consistiò en decir (y contradecirse: "como te digo una cosa te digo la otra") obviedades y simplezas imposibles de confirmar o desmentir. Pero el Pepe cayó simpático. Y ahora, "candidato oficial" del Frente Amplio (aunque deberà ir a internas con otros que no lo son tanto) tiene serias chances de ser presidente del Uruguay.
Y no se si eso es malo para el país.
Ojalá me equivoque, pero José Mujica no pinta para ser un gran presidente, no pinta ni para mediocre.
Como ministro de Ganadería, el cargo le quedó grande y ni siquiera en el mejor momento en décadas para los productos primarios que son la base de nuestra economía nacional su gestión obtuvo logros para destacar.
Solo quedó "cháchara", palabras sin contenido, inconexas con la realidad.
Debo ser honesto. Mujica no es un "cuco". Pero es un ignorante. Y de los peores, de los que se las saben todas. Pasa por listo, porque nosotros, los votantes, y sus colegas, los polìticos, somos tanto o màs tontos e ignorantes que él, pero la verdad es que aunque en el reino de los ciegos el tuerto sea rey... seguimos ciegos.
Y para despertarnos hace falta bastante dosis de mediocridad despabilante. Por eso, quiza, hasta sea bueno que el Pepe sea presidente.
Capaz que hasta lo voto, mira lo que te digo.
Y no se si eso es malo para el país.
Ojalá me equivoque, pero José Mujica no pinta para ser un gran presidente, no pinta ni para mediocre.
Como ministro de Ganadería, el cargo le quedó grande y ni siquiera en el mejor momento en décadas para los productos primarios que son la base de nuestra economía nacional su gestión obtuvo logros para destacar.
Solo quedó "cháchara", palabras sin contenido, inconexas con la realidad.
Debo ser honesto. Mujica no es un "cuco". Pero es un ignorante. Y de los peores, de los que se las saben todas. Pasa por listo, porque nosotros, los votantes, y sus colegas, los polìticos, somos tanto o màs tontos e ignorantes que él, pero la verdad es que aunque en el reino de los ciegos el tuerto sea rey... seguimos ciegos.
Y para despertarnos hace falta bastante dosis de mediocridad despabilante. Por eso, quiza, hasta sea bueno que el Pepe sea presidente.
Capaz que hasta lo voto, mira lo que te digo.
viernes, diciembre 05, 2008
Nafta: precios politicos e impuestos expoliatorios
Hoy los empleados y dueños de las estaciones de servicio de la Argentina están de paro.
La razón: en pocos años cerraron miles de ellas y quedaron en la calle casi 50 mil personas.
Pequeños empresarios que perdieron su negocio, no por una gestiòn ineficiente sino por alteraciones en el funcionamiento del mercado: precio de la nafta subvaluado en relación a los demás precios de la economía (incluyendo los impuestos y los salarios).
El gobierno fija un precio político para la nafta, para que nosotros, los ciudadanos, no nos "enojemos" y digamos "che, mira... en cualquier parte la nafta es mucho mas cara que acá... que grandes que son los Kirchner..."
Como la ganancia de los estacioneros es un porcentaje de las ventas, con precios congelados los ingresos se mantienen congelados.
Se podía esperar que con precios bajos hubiera una demanda mayor de combustibles y de hecho la hay... pero al mismo tiempo hay una constante disminucion de la oferta de combustibles que tiene su origen tambien en la distorsión en los precios introducida por el gobierno.
Con los ingresos congelados, los estacioneros deben enfrentar costos crecientes: más impuestos municipales, mayores salarios, mayor costo de los servicios de electricidad, agua, mayor costo en el alquiler de las superficies donde estas se instalan (y si son propietarios la cuenta es la misma).
Llega un momento en que la utilidad es muy pequeña para justificar el riesgo empresario o incluso se vuelve negativa. Por ello han desaparecido miles de estaciones de servicio.
Al mismo tiempo. Por cada litro de combustible el estado recauda casi un 70% del precio publico en impuestos. De cada 10 pesos que gasto en nafta, el gobierno se queda con 7. Si, con SIETE.
Y hoy, con el petroleo a 50 dolares, la nafta es nuevamente cara en Argentina. Muy cara. Tan cara que con la distorsión de precios relativos que existe, la única manera de recomponer la industria petrolera, y salvar a los estacioneros de la quiebra es directamente quitando los impuestos a los combustibles.
Pero eso, el gobierno no lo va a hacer: ellos VIVEN de nuestros impuestos.
La razón: en pocos años cerraron miles de ellas y quedaron en la calle casi 50 mil personas.
Pequeños empresarios que perdieron su negocio, no por una gestiòn ineficiente sino por alteraciones en el funcionamiento del mercado: precio de la nafta subvaluado en relación a los demás precios de la economía (incluyendo los impuestos y los salarios).
El gobierno fija un precio político para la nafta, para que nosotros, los ciudadanos, no nos "enojemos" y digamos "che, mira... en cualquier parte la nafta es mucho mas cara que acá... que grandes que son los Kirchner..."
Como la ganancia de los estacioneros es un porcentaje de las ventas, con precios congelados los ingresos se mantienen congelados.
Se podía esperar que con precios bajos hubiera una demanda mayor de combustibles y de hecho la hay... pero al mismo tiempo hay una constante disminucion de la oferta de combustibles que tiene su origen tambien en la distorsión en los precios introducida por el gobierno.
Con los ingresos congelados, los estacioneros deben enfrentar costos crecientes: más impuestos municipales, mayores salarios, mayor costo de los servicios de electricidad, agua, mayor costo en el alquiler de las superficies donde estas se instalan (y si son propietarios la cuenta es la misma).
Llega un momento en que la utilidad es muy pequeña para justificar el riesgo empresario o incluso se vuelve negativa. Por ello han desaparecido miles de estaciones de servicio.
Al mismo tiempo. Por cada litro de combustible el estado recauda casi un 70% del precio publico en impuestos. De cada 10 pesos que gasto en nafta, el gobierno se queda con 7. Si, con SIETE.
Y hoy, con el petroleo a 50 dolares, la nafta es nuevamente cara en Argentina. Muy cara. Tan cara que con la distorsión de precios relativos que existe, la única manera de recomponer la industria petrolera, y salvar a los estacioneros de la quiebra es directamente quitando los impuestos a los combustibles.
Pero eso, el gobierno no lo va a hacer: ellos VIVEN de nuestros impuestos.
