sábado, noviembre 29, 2008
Blanqueando capitales, blancas palomitas...
Ahora al Kristinismo K se le ocurre que debe "seducir al capital" (curioso cuando hace menos de 10 días estafo a millones de aportantes a las AFJP a los que rapiño sus ahorros jubilatorios) y lanza una batería de medidas orientadas a permitir el ingreso sin culpas y sin costos a los dinerillos depositados en el exterior.
No importa de donde hayan salido, no importa como se hayan ganado. La idea es que los traigas, te ahorres preguntas y juicios y los pongas a "producir" en el país. Si era guita sucia, queda limpia, así de simple.
A quienes hoy dia mismo están convirtiendo sus pesos a dólares y sacando el dinero de los bancos para guardarlos en el colchón, los que como defensa propia (frente a los impuestos abusivos y la mala leche de los gobiernos de turno) esconden sus ahorros en activos externos o en el exterior no los van a tentar con la ridícula oferta de traer el dinero para que mañana o pasado el voraz estado depedrador y su clase dominante se los manduque. A ellos no está dirigida la oferta.
Los únicos que pueden aceptar el convite son los amigos del enriquecimiento ilícito: los que hacen guita de la coima, de la merca, de la trata de blancas. Los amigos, testaferros, sostenedores y agraciados del status-quo que se sostienen y sostienen a las sucesivas bandas gobernantes.
Ellos, blancas palomitas. Nosotros giles de cuarta.
Ahora al Kristinismo K se le ocurre que debe "seducir al capital" (curioso cuando hace menos de 10 días estafo a millones de aportantes a las AFJP a los que rapiño sus ahorros jubilatorios) y lanza una batería de medidas orientadas a permitir el ingreso sin culpas y sin costos a los dinerillos depositados en el exterior.
No importa de donde hayan salido, no importa como se hayan ganado. La idea es que los traigas, te ahorres preguntas y juicios y los pongas a "producir" en el país. Si era guita sucia, queda limpia, así de simple.
A quienes hoy dia mismo están convirtiendo sus pesos a dólares y sacando el dinero de los bancos para guardarlos en el colchón, los que como defensa propia (frente a los impuestos abusivos y la mala leche de los gobiernos de turno) esconden sus ahorros en activos externos o en el exterior no los van a tentar con la ridícula oferta de traer el dinero para que mañana o pasado el voraz estado depedrador y su clase dominante se los manduque. A ellos no está dirigida la oferta.
Los únicos que pueden aceptar el convite son los amigos del enriquecimiento ilícito: los que hacen guita de la coima, de la merca, de la trata de blancas. Los amigos, testaferros, sostenedores y agraciados del status-quo que se sostienen y sostienen a las sucesivas bandas gobernantes.
Ellos, blancas palomitas. Nosotros giles de cuarta.
